
Si.
Si lo asaltan en la puerta de su casa o entrando a ella, si lo agreden por un par de monedas, si le disparan a quemarropa en la cara porque otro ser humano lo consideró divertido, si lo secuestran para pedir rescates irrisorios, si lo lastiman, si lo extorsionan, si abusan de usted sexualmente o de su hija o sobrina cuando vuelve del trabajo o de su escuela, si a punta de pistola someten a su familia a vejaciones, o si cometen el ínfimo detalle de quitarle la vida....
la culpa es suya por someterse a meras "sensaciones", sépalo.
Pero si usted -además- trabaja en Medios de Comunicación, pues es hora que sepa que como Profesional usted es el verdadero responsable intelectual de dichos actos delictivos y contrarios a las buenas costumbres.
Así lo expresa el Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación,
Raúl Zaffaroni, quien en una entrevista brindada el viernes pasado en la ciudad de Rosario condenó nuevamente (el año pasado lo hizo a través de Crítica Digital y de Perfil)
a los Medios de Comunicación por "imprudencia" en su labor periodística.
"Hablar de la inseguridad incita a la violencia" habría dicho el Jurista en conversación con el diario rosarino La Capital.
Si analizáramos su frase por analogía de la argumentación entonces su razonamiento sería equivalente a admitir que hablar de sexo conllevaría a... embarazos no deseados, por ejemplo.
Es que según el juicioso criterio del Ministro, los periodistas y los distintos Medios de Comunicación a través del tratamiento de la información que cotidianamente trasmiten "incitan a la violencia y hacen crecer la sensación de inseguridad más alla de límites razonables".
Según su entender, entonces, la violencia se perpetuaría y se perfeccionaría por la difusión mediática de la misma.
En otras palabras: la violencia real no sería tal sino sólo el producto de una construcción y reproducción automatizada de un perfecto sistema de Telecomunicaciones.
Ahá...
Cuidadoso de no separar la"inseguridad" de su leal acompañante- "sensación", Zaffaroni se pronunció a lo largo de toda su argumentación en contra del espectáculo de la violencia, extendió culpas y responsabilizó a la Policía por malos procedimientos o anulaciones de pruebas, culpó a los Políticos por decir sólo lo que "la gente quiere oír", recurrió a la justificación histórica de la exclusión, marginación y diferencias sociales que trajo consigo los años noventa, rozó la polémica idea que la víctima sería el victimario pero curiosamente,
NO ofreció una mirada analítica y retrospectiva hacia el Poder al cual pertenece. Resulta llamativo por lo menos, ya que la esfera Judicial es una de los principales artífices a la hora de abordar la problemática de la inseguridad.
En resúmen podríamos decir que no fue responsable, podríamos decir que no fue una disertación digna de ser recordada en la historia Jurídica de la Argentina, podríamos hasta afirmar que sus discursos no gozan de la originalidad ni de la gracia verborrágica, pero no podremos decir que el Ministro no es valiente:
"Nuestra ley dice que cuando los menores tienen problemas de conducta deben ser institucionalizados. Ahora yo me pregunto: ¿quién de nosotros no tiene problemas de conducta? Depende de la hora del día en que nos pesquen. ¿No le parece?".
Eugenio Zaffaroni. 12/04/09 Perfil.com